Multitudinario adiós a la Semana Santa
MATEU CUART. PALMA. Jornadas como la del viernes dan de nuevo valor a las calles más angostas del centro histórico de Palma, por las que algunos vagaban algo perdidos mientras otros buscaban un atajo hacia el mejor sitio desde el que seguir la procesión y hacerse, ya puestos, con una de las curiosas piruletas en forma de capirote.
La del Santo Entierro empezó cuando aún brillaban los últimos rayos de sol. Por entonces, las vírgenes de la Esperanza, la Salud y las Angustias, que durante el desfile se ganarían a pulso el reconocimiento del público, habían intercambiando ya un saludo a tres bandas, cargadas por sus costaleros.
La cofradía más joven, de Nuestra Señora de Belén, Hermandad de la Santa Caridad y del Beato Junípero Serra, fue la primera en emprender el sendero desde la abarrotadísima plaza de Sant Francesc, donde Catalina Cirer le daba a los tambores junto a los penitentes de la Santa Faz.
Desde allí, la Policía Local Montada, seguida de una pequeña furgoneta de Emaya que se encargaba de que ningún penitente tuviera que sufrir las consecuencias de una indisposición equina, abría camino hacia Cort, la plaza Major, Sant Miquel, José Tous Ferrer y la plaza Alexandre Jaume. Colom era uno de los mejores puntos para ver de cerca las tallas y escuchar los gritos de aliento que intercambiaban los nazarenos, entre ellos "al cielo con nuestra madre" y "arriba con ella"; y la plaza Major, lugar idóneo para los que no gustan de aglomeraciones.
El paso del Santo Sepulcro, portado por la Antiquíssima Confraria de la Creu de Calatrava, anfitriona el viernes, fue el último en salir de Sant Francesc para avanzar, algo apresurado, hacia la Iglesia dels Socors, donde a los caballos les esperaba un camión de vuelta a casa y a los cofrades, la ceremonia del Santo Entierro, en la que la oscuridad y el incienso son los protagonistas, y donde el atronador golpe de la tapa del sepulcro al cerrarse, custodiada por los estandartes de todas las cofradías, pone desde antaño el punto final a la Semana Santa.
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